¿Cómo comienza un proyecto?
Identificamos los procesos clave con las partes interesadas, entendemos los retos y las restricciones operativas y acordamos qué proceso o procesos abordar primero.
¿Cuáles son las ocho etapas de la metodología?
Evaluar, Priorizar, Estado actual, Analizar, Estado futuro, Implementar, Medir y Mejorar conectan la evaluación, el diagnóstico, el diseño, la ejecución y la mejora continua. El trabajo puede revisarse cuando cambia la evidencia.
¿Quiénes participan de nuestro equipo?
La dirección establece prioridades y respalda el trabajo. Los responsables del proceso y quienes lo ejecutan aportan conocimiento operativo. Los especialistas pertinentes de TI, datos y seguridad ayudan a evaluar cambios e integraciones.
¿Pueden trabajar con nuestras herramientas actuales?
Revisamos los sistemas, las hojas de cálculo y las soluciones prácticas existentes antes de recomendar cambios. Conservar, conectar o sustituir herramientas depende del proceso, los accesos, las opciones de integración y el alcance acordado.
¿Cuándo se consideran la IA y la automatización?
Después de entender el proceso y el modelo operativo deseado, consideramos automatización, IA, integraciones o software donde puedan mejorar la ejecución, la visibilidad o el control. El diseño contempla permisos, excepciones y decisiones humanas.
¿Cómo documentan el estado actual?
Trabajamos con quienes gestionan y ejecutan el proceso para entender pasos, roles, sistemas, decisiones, transferencias, entradas, salidas, tiempos y excepciones, incluida la forma real de trabajar.
¿Cómo diseñan el estado futuro?
Colaboramos con las partes interesadas para definir un modelo operativo práctico: responsabilidades, flujo de trabajo, controles, información y herramientas de apoyo. El diseño responde a las causas identificadas y las prioridades acordadas.
¿Cómo apoyan la adopción?
La implementación incluye a las personas afectadas por el cambio. Consideramos con el cliente responsabilidades, capacitación, comunicación y guías operativas para que el equipo pueda utilizar el proceso revisado.
¿Qué indicadores miden?
Las medidas dependen del proceso y los datos disponibles. Pueden incluir tiempo de ciclo, trabajo pendiente, retrabajo, errores, demoras entre equipos y desempeño del servicio. Acordamos definiciones, punto de partida, responsables y frecuencia de revisión.
¿Qué resultados podemos esperar?
Buscamos responsabilidades más claras, una ejecución más consistente y visibilidad operativa útil. Los resultados dependen del punto de partida, el alcance, los datos y la adopción; los objetivos se acuerdan para cada proyecto.
¿Cuánto dura el trabajo?
Los tiempos dependen del proceso, la complejidad, la disponibilidad del equipo, los datos y la implementación necesaria. Las prioridades, entregables, responsabilidades e hitos se definen al acordar el alcance.
¿Qué sucede después de implementar?
Revisamos el desempeño con las medidas acordadas, identificamos problemas pendientes y seguimos mejorando. El soporte, los responsables y los acuerdos de mejora continua se definen para cada proyecto.